Un paseo tranquilo en ciclomotor, una visita a un terreno familiar… Son momentos cotidianos que nadie espera que acaben en un hospital. Sin embargo, esto es exactamente lo que le ocurrió a nuestro cliente, Carlos Pérez, cuando dos perros salieron de una finca y le atacaron, causándole una grave herida en el tobillo.
En nuestro despacho, acabamos de conseguir una victoria total en su caso, y queremos compartirlo para que conozcas tus derechos si alguna vez te encuentras en una situación similar.
El caso de Carlos: Un ataque inesperado y una defensa difícil
Carlos circulaba por un camino rural para ver unas tierras cuando dos pastores alemanes salieron de la propiedad del Sr. Luis García y uno de ellos le mordió, provocándole una lesión que necesitó 122 días de tratamiento para curar y que le ha dejado una cicatriz permanente.
Reclamamos una indemnización de 12.963,78 € por los daños sufridos. Sin embargo, la defensa del dueño de los perros fue contundente y se basó en varios argumentos para intentar eludir su responsabilidad:
- «Usted no debería haber estado allí»: Alegaron que el camino era privado y que Carlos tuvo la culpa por entrar en él.
- «No fueron mis perros»: Sostuvieron que ese día no había nadie en la finca, la puerta estaba cerrada y, por tanto, era imposible que sus perros se hubieran escapado.
- «Las heridas no son por una mordedura»: Llegaron a sugerir que las lesiones de Carlos se debían a una simple caída del ciclomotor y no al ataque de un animal.
Nuestra estrategia: Demostrando la verdad con pruebas clave
Frente a esta negativa, nuestro trabajo fue desmontar cada uno de sus argumentos y probar la realidad de lo ocurrido. ¿Cómo lo hicimos?
- ¿Camino privado? Sí, pero sin advertencia. Demostramos que, aunque en el acceso al camino había una cadena, no existía ningún cartel que prohibiera el paso o advirtiera de la presencia de perros peligrosos. La Jueza fue muy clara al respecto: si no hay una advertencia visible, una persona no puede ser culpada por acceder.
- ¿Una caída? No, una mordedura. La prueba fundamental fue el informe de nuestro perito médico. El doctor explicó en el juicio que una caída habría provocado raspones o quemaduras, pero la herida de Carlos era «inciso-contusa», una lesión perfectamente compatible con la mordedura de un perro. Esto fue decisivo para descartar la teoría de la defensa.
- ¿Eran sus perros? Sí, y lo probamos. Nuestro cliente identificó sin dudar a los perros como los que salieron de la finca del Sr. García. La defensa no pudo aportar ninguna prueba de que la puerta estuviera cerrada ese día, por lo que su argumento se basó en una simple suposición que el tribunal no aceptó.
La clave legal: La responsabilidad del dueño de un animal es casi automática
Este caso es un ejemplo perfecto de lo que establece el artículo 1905 del Código Civil. Esta ley protege a las víctimas de ataques de animales y es muy estricta con los dueños.
En resumen, este artículo dice que el poseedor de un animal es responsable de los daños que cause, incluso si se le escapa o se le extravía.
Solo hay dos excepciones muy concretas que librarían al dueño de pagar:
- Fuerza mayor: Un suceso completamente imprevisible e inevitable (como un terremoto que derriba la valla).
- Culpa exclusiva de la víctima: Que la persona atacada haya provocado el ataque de forma directa y única (por ejemplo, saltando un muro y agrediendo al animal).
Como demostramos en el juicio, en el caso de Carlos no se cumplía ninguna de estas excepciones.
El resultado: Justicia y una indemnización completa
La sentencia fue una victoria rotunda. La Jueza estimó íntegramente nuestra demanda y condenó al Sr. García a pagar a Carlos la totalidad de la cantidad reclamada: 12.963,78 €, más los intereses legales y todas las costas del juicio.
Este caso demuestra la importancia de actuar con rapidez y contar con un buen asesoramiento legal. Una defensa bien preparada puede intentar culpar a la víctima, pero con las pruebas adecuadas y un conocimiento profundo de la ley, la justicia prevalece.
¿Has sufrido un ataque o una mordedura de un animal? No asumas que es tu culpa ni renuncies a tus derechos. Contacta con nosotros y estudiaremos tu caso para ayudarte a conseguir la indemnización que te corresponde.
